21 de diciembre de 2014

YO NO DIGO MI CANCIÓN SINO A QUIEN CONMIGO VA...





  

  ¡Quién hubiese tal ventura     sobre las aguas del mar 
  como hubo el conde Arnaldos     la mañana de San Juan! 
  Con un falcón en la mano     la caza iba cazar, 
  vio venir una galera     que a tierra quiere llegar. 
  Las velas traía de seda,     la ejercia de un cendal, 
  marinero que la manda     diciendo viene un cantar 
  que la mar facía en calma,     los vientos hace amainar, 
  los peces que andan n'el hondo,   arriba los hace andar, 
  las aves que andan volando   n'el mastel las faz posar. 
  Allí fabló el conde Arnaldos,     bien oiréis lo que dirá: 
  --Por Dios te ruego, marinero,     dígasme ora ese cantar.--





Romancero viejo:  Romance del Conde Arnaldos, en su truncada versión del Cancionero sin año (fol. 193r, Amberes, 1548)

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