3 de octubre de 2015

EN UN CLARO DEL BOSQUE CELTA (XV): SOBRE EL NOMBRE Y EL QUIÉN DE GALES Y LOS GALESES






La voz misteriosa de
Geoffrey of Monmouth,

History of the Kings of Britain
(historia de los reyes de Bretaña)
(ca. 1136)


“Entonces Brutus llamó a la isla Bretaña[i] a partir de su propio nombre, y a sus camaradas los llamó él Britones. Su intención fue que su memoria se perpetuara gracias a la procedencia del nombre. Poco después, la lengua de la gente, que había sido hasta entonces conocida como Toyano o Griego Torcido, se llamó Británico, por la misma razón.

[…]

Cuando el líder arriba nombrado, Brutus, hubo construido la ciudad sobre la que les he contado, se la enseñó a los ciudadanos según su derecho a herencia, y los hizo de un código de leyes mediante el cual podrían vivir juntos en paz. En aquel momento el sacerdote Eli estaba detentando el gobierno de Judea y el Arca de la Alianza fue capturada por los filisteos. Los hijos de Héctor reinaban en Troya, ya que los descendientes de Antenor habían sido desplazados. En Italia reinaba Eneas Silvius, hijo de Eneas y tío de Brutus, el tercero de los reyes latinos.

[Part One: Brutus ocupies the Island of Albion (Parte I: Bruto ocupa la Isla de Albión)]


“Entretanto Bruto había consumado su matrimonio con su esposa Ignoge. De ella tuvo él tres hijos llamados Locrinus, Lamber y Albanactus, todos ellos habrían de hacerse famosos. Cuando su padre finalmente murió, en el año veintitrés después de su asentamiento en la tierra, estos tres hijos lo sepultaron dentro de las murallas de la ciudad que él había fundado. Dividieron el reino de Bretaña entre ellos de manera tal que cada uno sucediera a Brutus en un respectivo distrito. Locrinus, que era el primogénito, heredó la parte de la isla que fue posteriormente llamada Loegria por él. Lamber recibió la región que se ubica sobre la otra orilla del río Severn, la parte que hoy es conocida como Gales [Wales] pero que fue durante largo tiempo después de su muerte llamada Cambria a partir de su nombre. Como consecuencia, el pueblo de aquel país todavía se llama hoy a sí mismo cambrio[ii] en lengua galesa. Albanactus, el más joven, se quedó con la región que actualmente se llama Scotland [Escocia] en nuestra lengua. Él la llamó Albano, a partir de su propio nombre.”

[Part Two: Befote de Romans came (Parte II: antes de que llegaran los romanos)]


“Yvor e Yni[iii] recogieron algunas naves en un grupo. Reunieron a todos los hombres que pudieron e hicieron un desembarco en la isla. Durante setenta y nueve años hostigaron al pueblo inglés con sus salvajes ataques, pero de poco les valió. En verdad, la plaga de la cual les hablé, el hambre y su propio inveterado hábito de la discordia civil habían hecho que su orgullosa gente degenerara a tal grado que no fuese ya nunca más capaz de mantener a sus enemigos a raya. Dado que el elemento extranjero a su alrededor se volvió más y más poderoso, se les dio a ellos el nombre de Galeses [Welsh] en vez de britones: derivando este vocablo tanto de su líder Gualo como de su Reina Galaes, o acaso también del hecho de ser tan bárbaros.”

[Part Eight: The Saxon domination (Parte VIII: la dominación sajona)]



Textos extraídos de Greofffrey of Monmouth, The History of the Kings of Britain (título original: Historia Regum Britanniae = historia de los reyes de Bretaña); tradcción al inglés y edición crítica de Lewis Thorpe, Penguin Books, Middlesex, 1966, p. 72 / 74, 75, 284.



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Apologías y rechazos de
Gerald of Wales (Giraldus Cambrensis),

The Description of Wales
(descripción de Gales)
(1191)


“Se cree que la lengua galesa es más rica, más cuidadosamente pronunciada y preferible en todo sentido en el norte de Gales, ya que esa área tiene, por lejos, menos extranjeros. Otros sostienen que Cardiganshire, en el sur de Gales, es mejor articulada y resulta más admirable, dado que está en el medio y el corazón territorial de Gales. Tanto en Cornwall como en la Bretaña armoricana [Brittany] se habla prácticamente la misma lengua que en Gales. Proviene de la misma raíz y resulta entendible en muchos casos  a los galeses, o en casi todos. Es más áspera y se la pronuncia con menos claridad, pero probablemente más próxima al habla británica original, o al menos eso pienso yo. Del mismo modo, en las zonas sureñas de Inglaterra, y específicamente en Devon, el habla es más pura que en ninguna otra parte. Bien puede ser que ella retenga más aspectos de la lengua original y de los antiguos modos de hablar inglés, mientras que las regiones del norte, han sido enormemente corrompidos por las invasiones danesa y noruega. Se tiene prueba de esto y, en verdad, puede estarse seguro sobre ello, siendo que se podrá verificar que, cuando Beda, Rhabanus Maurus, el rey Alfredo y muchos otros semejantes escribieron en inglés, utilizaron este dialecto particular.[iv]

[Book I, Chapter 6: The fertility of Wales and its attractiveness (Libro I, Cap. 6: la fertilidad de Gales y sus atractivos)]


“Cambria tomó su nombre del líder Camber, que era el hijo de Brutus. Brutus era una descendiente de Eneas, siendo su padre Silvius y su abuelo Ascanius. Fue Brutus quien condujo a los últimos de los troyanos a esta isla occidental, después de haber caído en cautiverio en Grecia. Los gobernó él pacíficamente por muchos años, y, al morir, le dio su nombre al país y a su pueblo. Dividió el reino de Bretaña entre sus tres hijos. A Locrinus, el mayor, le dio la zona media, desde el Humber hasta el Severn, y se llamó a esto Loegria por él. A su hijo más joven, Albanactus, le dio el territorio al norte del Humber, que entonces adoptó el nombre de Alabania. A Camber, su segundo hijo, le legó el territorio al oeste del Severn, ahora conocido como Cambria. Tal y como el nombre correcto del país es Cambria, así su pueblo debería llamarse Cymry o Cambrense. Hay quienes dicen que su lengua es denominada Cymric, la ‘lingua Kambrica’, a partir de ‘cam Graeccus’, que significa Griego Torcido [Croocked Greek] debido a la similitud de las dos lenguas, provocada por su larga estadía en Grecia. Es éste un argumento posible y es probable, pero yo no creo que ésa sea la derivación correcta.
El nombre Gales [Wales] no proviene del de un líder llamado Walo, o de una reina llamada Gwendolen, como equivocadamente se nos dice en la fabulosa History de Geofrrey of Monmouth, que no se hallarán ninguno de estos entre los galeses que hayan vivido jamás. Aquél deriva de uno de los vocablos bárbaros introducidos por los sajones al tomar el reino de Bretaña. En su lengua los sajones aplican el adjetivo ‘vealh’[v] a cualquier cosa foránea, y, dado que los galeses eran sin duda gente foránea para ellos, así es como los sajones los llamaron. Hasta el día de hoy nuestro país continúa llamándose Wales (Gales) y nuestro pueblo Welsh (galés), pero son éstos términos bárbaros. [vi]

[Book I, Chapter 7: The origin of the names Cambria and Wales (Libro I, Cap. 7: el origen de los nombres Cambria y Gales)]


“El incesto es extremadamente común entre los galeses, lo mismo en las clases más bajas que entre la gente mejor educada. ‘No hay temor de Dios delante de sus ojos’ (Salmo XIII, Vulgata), y no experimentan hesitación o vergüenza en contraer matrimonio con mujeres en parentesco con ellos de cuarto o quinto grado, y a veces incluso primos terceros. La excusa usual para abusar de los mandatos de la Iglesia de ese modo es su deseo de poner fin a algún litigio familiar o lo que sea… Otra razón dada para casarse con mujeres de su propia familia es su alto respeto por la ascendencia noble, que tanto significa para ellos. La mayoría de ellos se resisten a casarse con nadie de otra familia, la que, en su arrogancia, consideran eventualmente inferior en ascendencia y sangre. En la mayor parte de los casos se casarán con una mujer sólo después de vivir con ella por un tiempo, asegurándose así que ella resultará una esposa adecuada, en disposición, cualidades morales y la destreza para criar hijos. Han mantenido durante largo tiempo la costumbre de comprarles muchachas jóvenes a sus padres, bajo cláusula penal en caso de que ellas se escapen, no, en principio, con vistas a casarse, sino simplemente para convivir con ellas.
[…]
Estos dos abusos, el incesto y la transferencia de beneficios clericales de padre a hijo, fueron alguna vez muy comunes en la Bretaña armoricana y, por cierto, todavía lo son…”

[Book II, Chapter 6: The crime of incest, and the abuse by which church livings are both shared and handed down from father to son (el crimen del incesto, y el abuso por el cual los beneficios de la Iglesia son compartidos y transferidos de padre a hijo)]


“… En The History of the Kings of Britain se lee de Malgo, rey de los britones, que practicaba la homosexualidad, y muchos otros junto con él.[vii]
Por mucho tiempo este vicio ha cesado entre los galeses, y casi nadie puede recordarlo. Sostienen que su tiempo de arrepentimiento está por terminar, y que, gracias a sus guerras exitosas y su incautación de territorios nuevos, ellos han aumentado, en nuestros propios días, en población, resistencia y poder armamentístico. Como consecuencia, se ufanan de, y confidencialmente predicen, que pronto reocuparán toda la isla de Bretaña. Según las profecías de Merlín, la ocupación extranjera de la isla llegará a su fin y los forasteros mismos serán destruidos. Los galeses serán entonces llamados otra vez Britones y disfrutarán de sus antiguos privilegios.
En mi opinión esto es completamente erróneo. Es un adagio veraz que:

La resistencia se debilita cuando las cosas siempre siguen nuestra dirección:
Y nosotros nos volvemos blandos si la vida se hace una larga vacación.[viii]

El mismo poeta escribe:

Donde a los medios les falta la libido [sic] no pueden prosperar jamás;
La lujuria es proclive al lujo y precisa prosperidad para sobrevivir.[ix]

El hecho de que los galeses hayan depuesto ahora la homosexualidad, la que no eran capaces de resistir en sus días más prósperos, se debe atribuir, no al mejoramiento de su moral, sino a su indigencia ahora que están exiliados y expulsados del reino de Bretaña. ¿Cómo pueden decir que han hecho penitencia y han más que pagado la pena, cuando aún los vemos hundidos en el pecado y en un profundo abismo de vicios: perjurio, robo, pillaje, rapiña, asesinato, fratricidio, adulterio, incesto, y atrapados y enredados con obstinación en fechorías, que se vuelven peores según pasan los días?...”

[Book II, Chapter 7: The sins of the Welsh, through which they lost first Troy and the Britain (Libro II, Cap. 7: los pecados de los galeses, a través de los cuales perdieron primero Troya y luego Bretaña)]


“Entre los galeses hay ciertos individuos llamados ‘awenyddion’ que se comportan como si estuviesen poseídos por demonios.[x] No se los halla en ninguna otra parte. Cuando se los consulta acerca de algún problema, ellos inmediatamente entran en un trance y pierden control de sus sentidos, como si estuviesen poseídos. No responden a la pregunta efectuada de modo lógico alguno. Las palabras fluyen de su boca, incoherentemente y, en apariencia, sin significado y sin ningún sentido en absoluto, pero de todas formas bien expresadas: y si se escucha cuidadosamente lo que dicen, se recibe la solución al problema de uno. No bien todo acaba, se recuperan de su trance, como si fuesen personas comunes despertando de un sueño pesado, pero se tiene que darles un buen sacudón antes de que recobren control de sí mismos.  Hay dos cosas raras en torno a todo esto: cuando ellos han dado su respuesta, no se recuperan de su paroxismo salvo que sean sacudidos violentamente y forzados a volver en sí de nuevo; y cuando retornan a sus sentidos, no pueden recordar nada de lo que dijeron en el intervalo. Si por casualidad se les pregunta una segunda o tercera vez sobre el mismo asunto, ellos dan respuestas completamente diferentes. Es posible que estén hablando a través de dominios que los poseen, espíritus que son ignorantes y, no obstante, de alguna manera, inspirados. Parecen recibir este don de adivinación a través de visiones que tienen en sus sueños. Algunos de ellos tienen la impresión de que miel o leche azucarada está siendo untada sobre su boca; otros dicen que una hoja de papel con palabras escritas en ella es presionada contra sus labios. Tan pronto como son despertados de su trance y han vuelto en sí después de haber profetizado, eso es lo que dicen que ha ocurrido. Es algo bastante similar a lo que Esdras escribió sobre sí mismo: ‘Pon atención, me llamó una voz, Esdras: abre tu boca. Entonces abrí yo mi boca, y, pon atención, me extendió una copa colmada, que estaba llena como con agua, pero su color era como el fuego. Y cuando hube bebido de ella, mi corazón pronunció entendimiento, y sabiduría creció en mi pecho.’ (2 Esdras, XIV. 38)
Cuando están ellos entrando en trance, invocan al Dios verdadero y viviente, y a la Sagrada Trinidad, e imploran que sus pecados no puedan eventualmente impedirles revelar la verdad.
Sólo muy raramente se encontrarán adivinos de este tipo entre pueblos que no sean los britones, y, por supuesto, los troyanos, de quienes ellos descienden. En Troya, en los tiempos del sitio de aquella noble ciudad, había dos adivinos dotados con el espíritu de profecía: Calcas y Casandra, quienes predijeron claramente la destrucción pronta a llegar. El efecto de esto fue que el hijo de Príamo, Heleno, quien era el alto sacerdote de ellos, fue a visitar a los griegos en el primer año del sitio, trayéndose a Calcas consigo, porque él tenía en su poder ciertos libros proféticos escritos por el propio Calcas y por unos cuantos adivinos más antiguos, en los cuales se predecía la caída de Troya…
Del mismo modo, en momentos en que el reino de [la Gran] Bretaña aún existía, los dos Merlines, Celidonio y Ambrosio, uno y otro predijo su destrucción, y la llegada primero de los Sajones y más tarde de los Normandos…”

[Book I, Chapter 16: Welsh soothsayers, who behave as if they are possessed (Libro I, Cap. 16: adivinos galeses, comportándose como si estuviesen poseídos)]




Textos extraídos de Gerald of Wales, The Description of Wales, en The Journey through Wales / The Description of Wales (el viaje a través de Gales / descripción de Gales); traducción al inglés y ed. crítica de Lewis Thorpe; Pengun Books, Suffolk, 1978, p. 230-232 / 246-248.           



◘◘◘◘◘◘◘




“En la Gales romana, el patrón gira en torno a los poblados (Caerwent y Carmarthen) y una red interconectada de fuertes, con una importante base legionaria en Caerleon y un importante fuerte en el norte, en Segontium (Caernarvon). Dentro de esta red militar se mantuvieron fortificaciones de altura construidas en la Edad de Hierro, algunas de las cuales estaban aún ocupadas durante el período romano, y cascos de granja, de los que el más característico del período estaba construido en piedra y colocado junto a otras edificaciones adentro de un recinto amurallado en piedra.
El patrón general sugiere que la administración romana tuvo una considerable influencia sobre el período post-romano. Las evidencias comprenden el destino de poblados y fuertes, la Iglesia, fortificaciones de altura, viviendas y diversas piezas de evidencia histórica que incluyen nombres personales y topónimos y piedras de cementerio.

[…]

Es difícil estimar el grado de involucramiento romano en radicación de administraciones locales en Gales.  Parece probable que la contribución romana fuera la de ‘regularizar’ a líderes emergentes y encauzarlos hacia actividades en beneficio de la provincia otorgándoles títulos y poderes específicos. En este contexto, se puede citar un gran número de figuras cuasi-históricas o históricas – en particular Maxen Wledig y Germanus. El primero ha sido identificado con Magnus Maximus, y el último fue un soldado del siglo V y obispo de Auxerre que dirigió una misión a Bretaña.
A Magnus Maximus se lo honra en la tradición galesa medieval por haber realizado cosas de importancia para Gales, y es, de hecho, el héroe del mito de Maxen Wledig en el Mabinogion. Una de las cosas que pudo haber hecho por Gales fue justamente esta ‘regularización’. Esto explicaría por qué su nombre aparece en tantas genealogías de los reinos galeses posteriores.
John Morris sugirió que Germanus fue un oficial del ejército romano despachado a fin de establecer una administración en Upper Deeside, donde se puso Catellius (esto es, Catel) a cargo de la administración de ‘pagenses’ de la Cornovian interior, quienes se convirtieron en el subsiguiente pueblo de Powys. Para hacerlo, Germanus tuvo que sofocar a Benlli, un gobernante local que operaba posiblemente desde Foel Fenlli, una fortificación de altura que lleva su nombre, y conducir una campaña contra un consorcio picto-sajón que trataba de establecer una base en Gales que terminó en la Alleluia Victory de 429…”


Lloyd & Jennifer Laing, Celtic Britain and Ireland: The Myth of Dark Ages[xi]


  




“Gran Bretaña pareció escapar, en un principio, a la conquista romana: la civilización y el arte celtas se mantuvieron. Las dos expediciones de César y las del tiempo de Calígula, fueron incursiones efímeras. Pero bajo el imperio de Claudio, en el año 43, los romanos se establecieron de manera perdurable: se levantaron fortalezas en la parte occidental de la isla. Una expedición conquistó el santuario de la isla de Anglesey, famoso en el mundo celta. Después de algunos levantamientos, en cuya represión se distingue Vespasiano, el famoso Agrícola, suegro del historiador Tácito, gobierna Britannia desde el año 78, y completa la conquista. Es él quien concibe la idea del famoso ‘Vallum’, foso fortificado que bajo Adriano y Antonio, y con diferentes trazados, protege la nueva conquista. Se sigue aquí la misma política que en Galia, y aun con resultados notables; en las ciudades se habla latín. La influencia de la lengua latina sobre la britana ha sido estudiada y demostrada de modo magistral por Keneth Jackson.
Las legiones romanas de Britannia defienden el país contra los pueblos celtas no romanizados de la Escocia actual (a la que han dado su nombre los ‘scoti’, irlandeses gaélicos), y contra el Oeste. No es imposible que el nombre Arturo, el famoso jefe legendario del mundo celta, haya sido el de Artorius, jefe de una legión romana.
Los ataques de los pictos se rechazan con dificultad, a pesar del vallum. El nombre de Máximo, pretendiente de Bretaña al trono imperial en el siglo IV, es el de ‘dux Britannorum’. Teodosio lo vence en el año 387, pero su nombre se conserva en una de las bellas leyendas galesas: el ‘Sueño de Maxen’…
[…]
Gran Bretaña fue evangelizada en condiciones análogas a las de Galia: esta acción debía estar casi concluida cuando, a mediados del siglo V, dice la leyenda, un jefe britano, Vortigern, amenazado por los pictos, que eran sin embargo celtas o celtizados, llamó en su auxilio a los sajones. Pero traicionado por los que él mismo llamara, Vortigern huyó al país de Venedotia, Gwynedd o Gales del Norte, cuyos reyes, establecidos en la isla de Alglesey, se habían formado en la guerra por sus luchas permanentes contra los irlandeses o escotos, y los pictos.
[…]
El País de Gales tuvo un destino semejante [al de Escocia]: después de sus luchas contra los goidels de Irlanda, que se establecieron en el actual país de Gales e hicieron incursiones en su territorio, los britanos de Gran Bretaña debieron soportar la invasión, más poderosa y más prolongada, de los sajones. Como ya lo hemos dicho, parece que acudieron al llamado imprudente del rey Vortigern. La presión sajona se ejerció en toda la Gran Bretaña con modificaciones bastante profundas: a fines del siglo VII, los britanos estaban refugiados en el actual país de Gales y en los condados vecinos, en la región llamada Domnonea que corresponde al actual Devonshire, en la Cornwall de Gran Bretaña y en el Strathclyde, de que ya habláramos antes. Pero esos combates despertaron el patriotismo britano, y la leyenda de Arturo – que lo hace vivir en el siglo VI – simboliza el espíritu de resistencia y lucha que se descubre en toda la literatura britana. El pequeño reino de Gwynedd, al norte del país, que comprendía el importante establecimiento de Mon (Anglesey), el actual condado de Caernarvon y el macizo de Snowdon, fue uno de los centros de la lucha. Los reinos de Powys, Gwent, Dyved (éste ocupa la parte meridional del país, actual Pembroke), y Dehenbart, resistieron también con valentía a los conquistadores sajones… A pesar de algunas tentativas de unificación hechas por el primer Rodhri, los sajones avanzaron hacia el oeste: en la segunda mitad del siglo VIII, las actuales ciudades de Worcester, Gloucester, Hereford y Shrewsbury se transformaron en plazas de armas contra los celtas…”

Jean Marx, Las literaturas célticas[xii]


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La voz del poeta


Canción del viento

(tradicional galés atribuido a)
Taliesin


Resuelve esta adivinanza, si es que puedes:
yo era antes que el diluvio de Dios
sin carne ni vena ni hueso
sin cabeza, faltándome pies dando zancadas ando
hijo de la nada, nunca nacido
cuando mi aliento se detiene, no estoy muerto
ni más viejo ahora, ni joven alguna vez
no he menester de bestia ni de hombre…


blanqueador-del-mar, penetrador-de-los-bosques
sin manos toco yo todo un prado
socio del Tiempo, imbuido de Juventud
extenso como la extensa tierra extensa es
sin parangón, sin maestro, jamás prisionero
sin terruño, invisible y ciego
solitario y descarado
gentil, con tendencia asesina, y sin pecado
no soy reparador del desorden
soy húmedo y seco y débil y fuerte
¿qué soy, que acoge lo frío de la luna
y el fervor del sol?


[De la traducción inglesa, a partir del original en galés, de Robin Williamson][xiii]

  
[Versión castellana de todos los textos en inglés aquí reunidos, notas y comentarios, destinados a su exclusiva lectura en este blog: G. Aritto / 2015.]





[i] “Britain”, y, enseguida, “Britons” y “British” en la versión inglesa. Respecto de los apelativos que se mencionan como desplazados, “Crooked Greek” es traducción del latín “curvum Grecum” de Geoffrey, que permite deducir “Griego doblado / curvado / torcido”, o también “— desviado / sinvergüenza / sucio” (las bastardillas en el texto son mías.)

[ii] “Kambri” y, antes, Kambria”, en inglés.

[iii] Hijo y sobrino, respectivamente, de Cadwallader, que sucedió a su padre Cadwallo como rey de los britones. Yvor e Yni gobernaron sobre el remanente britón en Gales.

[iv] Beda, desde luego, era un northumbrio, Alfred nació en Wantage, y Rhabanus Maurus of Fulda llegó a ser Obispo de Mainz. Tomado en general, no tiene demasiado sentido. [N del Ed.]

[v] Se cree entender "veal", ya en anglonormando, "ternera", connotando su carácter de preparación alimentaria.

[vi] Gerald, polemista de alma si los hubo, traba aquí (y en otras muchas partes) una batalla singular con Geoffrey of Monmouth, a quien, paradójicamente, está siguiendo palmo a palmo al escribir este capítulo. Como oportunamente apunta el editor (Lewis Thorpe, el mismo de mi edición de Monmouth que estoy usando acá), copia mal el latín de su paisano: “… linguam Kambricam, a Kam Gracco, hoc est, distorto Gracco…” (= lengua cámbrica, derivado de Kam Graeco, esto es, Griego torcido…”), cuando el texto de Geoffrey – como se acota en la nota 1 – decía “curvum Grecum”. Parejamente dominado por el mismo dogmatismo autoritario y prejuicioso, aunque insuflado de una magia inhallable en estos textos, surgió de su intelecto el fascinante racconto The History and Topography of Ireland (historia y topografía de Irlanda), que me acompaña siempre traducido al inglés por John J. O’Meara (Penguin Books, Suffolk, 1982). Es muy probable que muchas mentalidades “modernas”, alérgicas a la imagen distorsionada, parcial y, sobre todo, sin sustento, que se dejaron implantar en su cerebro en torno las culturas de la diversa Edad Media, desconozcan por completo la asombrosa dinámica dialogística y de transacción de discursos y textualidades que aquellos diez proteicos siglos de oscuridades y destellos, de desprecio y apasionado olvido de sí, de exaltación del espíritu y degeneración, de despojos y cuerpos santificados, desató en toda Europa hasta su – sólo oficial aunque insincera - abolición “renacentista”.

[vii] Geoffrey of Monmouth, op. cit., XI.7.

[viii] Ovidio, Ars Amatoria, II, 437-8.

[ix] Ovidio, Remedia Amoris, 749 y 746.

[x] Awenyddion = poetas, de awen = originariamente, frenesí oracular.

[xi] Celtic Britain and Ireland, AD 200-800: The Myth of Dark Ages (Gran Bretaña e Irlanda célticas, 200-800 D. C.: el mito de la Edad Oscura); 5. The Non-Romanized Zone of Britannia, Wales (cap. 5: la zona no-romanizada de Britannia, Gales), p. 106 y110; Barnes & Noble, New York, 1997.

[xii] Buenos Aires, Eudeba, Cuadernos, 117, 1964; Introducción, I y III. Trad.: B. Brottman; título original: Les littératures celtiques (Paris, 1959).

[xiii] Título en inglés: Song of the Wind. Incluido en R. J. Stewart and R. Williamson, Celtic Bards, Celtic Druids (bardos celtas, druidas celtas), Part Two: The Sacred Head – Wisdom Through Suffering – The Sacred King and Poet (Parte II: la cabeza sagrada – sabiduría a través del sufrimiento – el rey y el poeta sagrados), p. 109. Se han respetado la disposición y la (no) puntuación del traductor. Una versión inglesa mucho más extensa y que diverge bastante de la de Williamson puede leerse en la página indicada del sitio: http://www.maryjones.us/ctexts/t17.html 


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